Casas de apuestas sin depósito en España: lo que hay detrás del reclamo
Datos actualizados a 27 de octubre de 2026 y cotejados con el registro público de la Dirección General de Ordenación del Juego (DGOJ) y con los términos y condiciones de cada operador.

La expresión «sin depósito» se ha instalado en el vocabulario del apostante español como una promesa de regalo limpio. Quien la busca quiere colocar una apuesta sin soltar antes dinero propio. Lo que va a leer en las siguientes páginas es lo que esa búsqueda encuentra al llegar al mercado regulado: qué plataformas con licencia DGOJ admiten esa mecánica hoy, qué ofrecen en realidad, qué condiciones la acompañan, y cuánto termina costando aceptar lo que el marketing presenta como gratuito. La lectura es crítica y está hecha para apostar con los ojos abiertos.
Panorama del mercado regulado en España
Cualquier casa de apuestas que sirva a residentes en España necesita dos títulos habilitantes concedidos por la DGOJ: una licencia general por modalidad —en este caso «Apuestas», con validez de diez años y renovable— y una licencia singular por tipo de juego, que para apuestas deportivas de contrapartida se concede por plazos de uno a cinco años. Las dos licencias son inseparables: perder la general arrastra a las singulares concedidas bajo su paraguas. La sede operativa del titular acostumbra a situarse en Ceuta o Melilla, lo que explica que varios grupos internacionales estructuren aquí su vehículo español —el tipo nominal del impuesto sobre actividades de juego es del 20 % sobre los ingresos netos del operador en el resto del territorio y del 10 % para operadores residentes y realmente radicados en Ceuta y Melilla, una diferencia que pesa en la cuenta de resultados y por extensión en la oferta que llega al cliente.

El mercado de las apuestas deportivas en España es un mercado cerrado. Los operadores que sirven a jugadores españoles desde un dominio distinto al .es quedan fuera del sistema regulado: la propia DGOJ pide a los usuarios que traten el .es como la señal de un operador autorizado. Un dominio .es no acredita por sí mismo que el operador esté al día en todas sus obligaciones, pero el punto de partida para cualquier verificación es ese. El registro público de la DGOJ, accesible en ordenacionjuego.es, permite comprobar titular, modalidades y dominios asociados a cada licencia. El registro es público y está al alcance de cualquier consulta.
Las casas con licencia DGOJ comparten una arquitectura común. Verificación de identidad antes de operar, cuenta de juego nominada en euros, medios de pago identificados, retirada por el mismo canal empleado para ingresar salvo imposibilidad operativa, y un conjunto único de medios aceptados —Bizum, tarjeta bancaria, monederos electrónicos y, en algunos casos, Paysafecard— con la criptomoneda fuera del catálogo. Lo que cambia entre unas y otras es el programa de partidos, la profundidad de los mercados, los productos en directo y, sobre todo, la manera en que cada una envuelve sus promociones. Ahí, en el envoltorio, está el terreno donde un apostante informado se juega decisiones que a veces cuestan más de lo que parecen.
Reglas que sostienen la oferta: licencias, fiscalidad y jurisdicción
La Ley 13/2011, de 27 de mayo, de regulación del juego (LRJ) es la norma general. Sus reglamentos de desarrollo fijan el marco de licencias (RD 1614/2011), las normas de juego responsable (RD 176/2023), las reglas de las apuestas de contrapartida (Orden EHA/3080/2011), la publicidad (RD 958/2020) y los límites de depósito conjuntos entre operadores (RD 520/2026, este último aún no en vigor). Quien se mueve en el mercado regulado se mueve dentro de ese perímetro y, sobre todo, dentro de las reglas que el operador publica como «términos y condiciones» de cada promoción.

La fiscalidad divide a los participantes en dos. El operador paga el impuesto sobre actividades de juego: 20 % de los ingresos netos para apuestas de contrapartida, cruce y mutua; 22 % sobre el ingreso bruto para las apuestas deportivas del Estado (La Quiniela y otros productos de SELAE); y 10 % para los operadores radicados en Ceuta y Melilla. El apostante tributa por las ganancias en el IRPF como ganancias patrimoniales, integradas en la base general con el resto de rendimientos del periodo; las pérdidas solo compensan hasta el límite de las ganancias obtenidas en el juego en el mismo ejercicio y no se trasladan a ejercicios siguientes. Las cantidades ganadas no llegan en general con retención a la cuenta corriente: si la suma total anual supera cierto umbral, el obligado tributario las declara él mismo. El umbral exacto, los mínimos exentos por Lucky story y los coeficientes reductores dependen de la situación personal del declarante, así que ningún número universal sirve a todos; un asesor fiscal resuelve los casos individuales. Lo que esta página puede afirmar con rotundidad es que ganar en una casa con licencia no equivale a cobrar neto, y que perder no se puede compensar sin más contra otras rentas.
El juego sin licencia es otra categoría. El artículo 9.2 de la LRJ declara prohibida la actividad que se ejerza sin los títulos exigidos, y los artículos 39 y siguientes la tipifican como infracción muy grave: multa de uno a cincuenta millones de euros, retirada de la licencia, inhabilitación y cierre del servicio en línea. La DGOJ ordena además el bloqueo de sitios web y de los flujos de pago asociados. En la práctica reciente, en noviembre de 2024 el Ministerio de Consumo publicó la imposición de sanciones de cinco millones de euros a trece operadores extranjeros sin licencia y su inhabilitación por dos años. El jugador en una plataforma offshore no es el sujeto infractor, pero queda fuera de la protección del regulador español: un bloqueo de cuenta o una retirada denegada allí no tiene recorrido ante la DGOJ, solo ante el regulador extranjero o un tribunal. Por eso, cualquier lectura del mercado que mezcle plataformas con licencia y sin licencia, comparando «bonos de bienvenida» entre ellas, parte de una confusión que paga el jugador.
Límites de depósito, autocontrol y juego responsable
El RD 1614/2011 fija el techo diario en 600 €, el semanal en 1.500 € y el mensual en 3.000 € por operador. Sportium, por ejemplo, publica exactamente esos tres topes en sus términos: 600 € al día, 1.500 € a la semana, 3.000 € al mes. Bajarlos surte efecto inmediato. Subirlos o suprimirlos exige haber superado el test de juego más seguro de la DGOJ y no haber mostrado comportamiento de riesgo en los tres meses anteriores, y la nueva cifra tarda hasta tres días en aplicarse, con un periodo de cuarentena de tres meses entre cada subida.
El Real Decreto 520/2026 introduce límites conjuntos entre todos los operadores con licencia: 700 € al día, 1.750 € a la semana y 3.300 € por cuatro semanas, gestionados por un sistema en tiempo real dependiente de la DGOJ. La norma está publicada pero su entrada en vigor está prevista en torno al 25 de marzo de 2027, así que en la práctica de 2026 los topes son los del párrafo anterior, por operador. Quien esté pensando en cómo se acumulan sus depósitos entre varias casas de apuestas debe saber que la nueva norma acabará con esa puerta y le obligará a planificar el juego con un techo único.
La autoprohibición corre a cargo del RGIAJ (Registro General de Interdicciones de Acceso al Juego). El operador cruza su base de datos con este registro al menos una vez al año y suspende la cuenta de cualquier persona inscrita: dejar de poder depositar y apostar, no poder recibir mensajes comerciales, y conservar intacto el derecho a retirar fondos. La inscripción tiene una duración mínima de seis meses y solo entonces puede solicitarse la cancelación. Una marca como Marca Apuestas lleva al usuario desde su web al RGIAJ y a una página propia de autoexclusión, lo que muestra cómo debería ser el flujo mínimo esperable de cualquier operador con licencia. También remite a Casino Marbella Interactive como operador autorizado; recordatorio útil: el nombre comercial y el titular de la licencia no siempre coinciden, y la DGOJ publica la correspondencia exacta.
La DGOJ define un perfil de jugador con indicadores de juego de riesgo: aquella persona cuya pérdida neta semanal alcance o supere los 600 € durante tres semanas seguidas (200 € si se trata de un participante joven, de veinticinco años o menos). A ese perfil no se le pueden enviar promociones, no recibe atención de cliente preferente ni mensajes comerciales, y solo puede pagar con medios nominales —queda excluido el pago con tarjeta de crédito, por ejemplo—. Quien observe su propio comportamiento acercarse a estos números tiene a su disposición no solo la autoexclusión por operador, sino el RGIAJ estatal, así como el teléfono y la web de FEJAR (Federación Española de Jugadores de Azar Rehabilitados), el recurso que la propia DGOJ reconoce para quien necesita ayuda profesional.
Una casa con licencia ofrece juego seguro porque el regulador lo impone, no porque cada operador lo decida solo. Esa diferencia se nota en los pequeños textos que cada plataforma publica al pie de su web: «Operador autorizado por la DGOJ», «+18», «Verificación obligatoria», «Juego seguro». Son notas obligatorias, no lemas; leerlas es tan útil como mirar el cuadro de cuotas antes de apostar.
Qué queda del Real Decreto 958/2020 después de la sentencia del Tribunal Supremo
El Real Decreto 958/2020, de 3 de noviembre, fue conocido sobre todo por limitar la publicidad del juego: restringir la presencia de marcas enequipaciones y estadios, obligar a que la ventana publicitaria en televisión y radio se reduzca a la franja de 01:00 a 05:00, vetar la participación de figuras públicas y obligar a informar de los riesgos. La norma incluía además los artículos 13.1 y 13.3, que prohibían las promociones de bienvenida a nuevos clientes. La sentencia 527/2024, de 2 de abril, del Tribunal Supremo anuló esos dos apartados junto con los artículos 15, 23.1, 25.3 y 26.2 y 26.3, así que la prohibición general de bonos de bienvenida dejó de existir como norma. Lo que el alto tribunal dejó en pie del artículo 13 es otra cosa: sigue prohibido dirigir promociones a personas autoexcluidas, en autoexclusión o marcadas como de riesgo; sigue prohibido presentar una oferta como gratuita cuando no lo es; los términos (depósito mínimo, rollover, plazos, tipo de dinero) deben estar claros y disponibles antes del registro y durante el uso, y no puede haber promociones personalizadas durante treinta días tras una subida del límite de depósito. Tampoco se puede premiar a quien haya pedido una retirada que aún puede cancelar, ni a un participante joven (de veinticinco años o menos) con ofertas sin relación con el juego del operador.
Una consecuencia práctica de esta sentencia es que algunas webs de operadores conservan todavía párrafos donde se lee que el RD 958/2020 impide los bonos de bienvenida a nuevos usuarios. El operador —Marca Apuestas, en el caso de su casino— lo justifica así. La lectura fiel es que se trata de la posición interna de esa marca, no del estado del derecho: los artículos que sostenían esa interpretación están anulados. Cada operador es libre de lanzar o no ofertas de bienvenida, y muchos lo hacen; lo que ninguna licencia permite ya es la promoción dirigida en los términos prohibidos, y lo que ningún operador puede hacer es presentar como gratuito lo que tiene letra pequeña de coste.
Lo que «sin depósito» significa en una casa con licencia hoy
La pista que aportan los términos de los propios operadores dibuja la oferta real con bastante claridad. Una «apuesta gratuita» o «freebet» es un saldo que el operador abona en una cuenta separada, no en el saldo retirable: cuando se gana una apuesta hecha con ese saldo, lo que vuelve a la cuenta es solo la ganancia neta, descontado el importe de la apuesta gratuita original. La freebet no es retirable por sí misma; caduca en plazos cortos (siete días es la norma habitual en casas como Sportium o Bet777); cuenta para apuestas deportivas, rara vez para casino; y se pierde sin más si no se usa a tiempo. Una freebet no es dinero gratis: es un saldo condicionado que vuelve con una condición que ya viene grabada en la forma en que se liquida.
Un «bono de bienvenida» suele ser otra cosa. Lo típico es un porcentaje del primer depósito —Winamax devuelve el 150 % de lo perdido en freebets hasta 150 €, Codere reparte hasta 200 € al 50 % entre deportes y casino, Retabet ofrece 100 % hasta 200 €, Olybet llega a 100 € en deportes aparte de 500 € en casino, Betway hasta 200 € en freebets—. El dinero no aparece en cuanto se deposita: el operador lo reserva como saldo de bono, ligado a un rollover y a unas condiciones temporales que hay que cumplir antes de que ese saldo se convierta en retirable. Una promoción «ganes o pierdas» de Retabet no quiere decir dinero garantizado sin condiciones; quiere decir que el operador devuelve parte de lo apostado si el boleto no sale, y luego lo recuperado también pasa por el mismo proceso. Quien se lleva un porcentaje sin leer el rollover se lleva un número que no es el que de verdad recibe.
Una promoción «sin depósito» como tal, es decir, saldo o freebet recibido solo por registrarse sin haber ingresado, es la oferta más rara del catálogo regulado y rara vez supera los pocos euros. Jokerbet, por ejemplo, anuncia un bono de 30 € sin depósito al registrarse; 888sport reparte 10 € en apuestas gratuitas en dos tickets de 5 €. Son cifras reales y son las que tocan cuando se compara con honestidad, sin inflar a la baja ni exagerar al alza lo que se ofrece.
El resto son mecanismos complementarios: códigos promocionales en el perfil de usuario (Marca Apuestas los usa para promociones de fidelidad); Profit Boost y Odds Boost que aumentan la ganancia o la cuota sin cambiar el stake (Admiral los tiene); reembolso en freebet si la primera apuesta pierde (William Hill hasta 150 €, 888sport hasta 100 €, Betway hasta 200 € en freebets); clubes de fidelización donde se eligen recompensas con un volumen semanal apostado (Betfair pide 30 € de lunes a domingo en su Club); fantasy con premios en freebets (Fantasy Codere); súper-aumentos en combinadas (bet365 con «Superaumento», Codere con «superaumentos»). Cada mecanismo tiene una letra pequeña propia; cada letra pequeña condiciona lo que se acaba cobrando.
Cuánto vale de verdad una freebet: el cálculo que importa
La pregunta práctica no es «¿cuánto me dan?», sino «¿cuánto vale en términos reales?». Para una freebet el cálculo es directo: stake gratis por (cuota menos uno) dividido por la cuota, multiplicado por el pay-out del mercado en el que se emplea. La mecánica contable cambia el resultado, porque cuando se gana una apuesta hecha con saldo de freebet, el operador devuelve solo la ganancia neta, descontado el valor de la apuesta original. Por eso, una freebet de 5 € a una cuota de 1,90 sobre un mercado donde el operador devuelve en promedio el 90 % de lo apostado vale aproximadamente 5 × (1,90 − 1) ÷ 1,90 × 0,90, es decir, alrededor de 2,13 € como promedio estadístico —no como ganancia asegurada—. Subir la cuota aumenta la cifra, pero al subir la cuota baja el pay-out del mercado: a 2,50 el valor esperado se queda cerca de 2,70 € sobre los 5 € de la freebet; a 3,50 se acerca a 3,30 €. El valor nunca supera, en promedio, la propia freebet: esa es la regla de hierro de estas promociones. Una freebet vale siempre una fracción de su nominal y a veces una fracción pequeña; lo que una freebet no vale nunca es lo que el operador insinúa con cifras grandes en su página de bonos.
Quien opera con una promoción «ganes o pierdas» debe añadir a este cálculo el coste de cumplir el rollover antes de poder retirar. Una oferta del 100 % del primer depósito con rollover x5 sobre el bono implica apostar cinco veces la cantidad recibida en apuestas que cumplan las condiciones mínimas de cuota, dentro de un plazo corto. Si el mercado donde se cumple el rollover tiene un margen del 5 % para la casa, el coste estadístico de todo ese volumen apostado equivale a un 5 % del total apostado, lo que para un bono medio puede representar varias veces el valor del bono recibido. Por eso, en las casas reguladas en España, «% de regalo» nunca es «regalo», sino «adelanto que se devuelve varias veces su valor nominal si se cumplen los términos».
Cuidado con las cuotas mínimas y los plazos
Una promoción que pide apostar a cuota 1,80 o superior no es una formalidad: descarta los mercados con margen muy bajo —los partidos donde la casa se queda con un 2 % o un 3 %— porque son también los más predecibles y donde el apostante tiene ventaja comparativa. Apostar a cuota 1,80 o más en mercados principales sube el margen de la casa en varios puntos, y eso baja el valor real del rollover. Las freebets que exigen cuota mínima 1,50 son las más difíciles de aprovechar: dejan fuera los partidos con cuotas planas pero también penalizan los mercados como el de under, donde los operadores aplican márgenes altos al redactor de la apuesta. Un plazo de siete días, el habitual en freebets como las de Sportium, obliga a usar el saldo en pocos días; un plazo de treinta días para bono, como el de Winamax, obliga en cambio a jugar un volumen grande en poco tiempo, porque la mayoría de apostantes no concentra treinta jugadas exactas en un solo boleto.
Comparativa de casas con licencia DGOJ que publicitan ofertas de bienvenida o saldo de freebet
La siguiente tabla recoge las casas con licencia DGOJ que el registro reconoce como autorizadas y que, en 2026, publicitan alguna modalidad de bono de bienvenida, freebet o saldo por registro. La primera columna muestra la marca, la segunda el tipo y número de licencia que la DGOJ le asigna junto al titular real de esa licencia, y la tercera lo que el propio operador declara en sus términos respecto al tipo de incentivo cubierto por esta página.
| Marca | Licencia DGOJ y titular | Qué dice el operador sobre bonos y freebets |
|---|---|---|
| Winamax | Licencia general «Apuestas» + singular de apuestas deportivas de contrapartida; titular WINAMAX, SA | Devuelve el 150 % de las apuestas perdidas en freebets hasta 150 € como máximo; depósito mínimo 15 € (transferencias y depósitos menores excluidos); solo cuentan apuestas realizadas en los 30 días siguientes al depósito; freebets abonadas en las 2 horas posteriores a la liquidación con la cuenta verificada |
| Retabet | Licencia general «Apuestas» + singular de apuestas deportivas de contrapartida; titular EKASA APUESTAS ONLINE, SA | Bono de bienvenida del 100 % hasta 200 € con el primer depósito «ganes o pierdas», sujeto a términos y condiciones |
| Bet777 | Licencia general «Apuestas» + singular de apuestas deportivas de contrapartida; titular DIGITAL DISTRIBUTION MANAGEMENT IBÉRICA, SA | Freebets con validez de 7 días salvo plazo distinto en la promoción; saldo de freebet separado; solo apuestas deportivas; en una apuesta ganada de 10 € a cuota 2,00 devuelve 10 € en efectivo, sin incluir el valor de la freebet |
| Jokerbet | Licencia general «Apuestas» + singular de apuestas deportivas de contrapartida; titular VERAMATIC ONLINE, SA | Bono de bienvenida del 200 % extra sobre el saldo sin cifrar el rollover, y bono de 30 € sin depósito por registrarse |
| Marca Apuestas | Licencia general «Apuestas» + singular de apuestas deportivas de contrapartida; titular Casino Marbella Interactive, S.A | Promociones deportivas orientadas a la fidelidad, mediante códigos que se introducen en el perfil: apuestas gratis, devoluciones parciales, dinero acumulado y porcentajes sobre lo apostado; en su casino online declara no ofrecer bono de bienvenida por la interpretación del RD 958/2020 |
| Codere | Licencia general «Apuestas» + singular de apuestas deportivas de contrapartida; titular Codere Online, SAU | Bono de bienvenida de hasta 200 € en total: 100 % del primer depósito repartido al 50 % entre apuestas deportivas y casino |
| Olybet | Licencia general «Apuestas» + singular de apuestas deportivas de contrapartida; titular SUERTIA INTERACTIVA, SA | Bono de bienvenida de hasta 100 € en apuestas deportivas, y aparte uno de casino de hasta 500 € |
| Casino Gran Madrid | Licencia general «Apuestas» + singular de apuestas deportivas de contrapartida; titular ESGAMING, SAU | Opera bajo la Ley 13/2011 y remite a FEJAR y al RGIAJ para quien tenga problemas con el juego; en su catálogo de promociones no publica una oferta de bienvenida con las mismas condiciones que las marcas deportivas puras |
| ZEbet | Licencia general «Apuestas» + singular de apuestas deportivas de contrapartida; titular ZEBETTING Y GAMING ESPAÑA, SA | Bono de bienvenida del 100 % del siguiente depósito hasta 100 € extra, para cuentas abiertas al menos 30 días antes y con verificación documental completada |
| 888sport | Licencia general «Apuestas» + singular de apuestas deportivas de contrapartida; titular 888 Online Spain, plc (a verificar contra el registro) | 10 € en apuestas gratis en dos boletos de 5 € al registrarse para usuarios elegibles; si la primera apuesta con dinero real pierde, se reembolsa el 100 % hasta 100 € en forma de apuesta gratis |
Las marcas están situadas en el mismo plano porque el regulador las autoriza en igualdad de condiciones: cada una cumple los requisitos de la LRJ y sus reglamentos, y cada una elige su propio programa de bonos dentro de lo que el RD 958/2020 superviviente y los términos DGOJ permiten. Compararlas exige leer las tres columnas a la vez y no quedarse con la cifra más grande.
Lectura crítica de las cifras que encabezan cada promoción
Quien recorre las cifras —200 €, 200 %, 150 €— termina con la impresión de que los operadores están regalando el depósito del primer mes. La realidad es otra. Tres observaciones ayudan a situar lo que de verdad se lleva.
La primera observación es que la cifra grande es un máximo. Un 200 % del primer depósito hasta 200 € significa que el operador añade hasta 200 € en función de lo que se haya ingresado, no que añada 200 € a un ingreso de un céntimo. Una persona que deposite el mínimo de 15 € de Winamax obtendrá como máximo 22,50 € en freebets si todo lo apostado se pierde, y solo después de jugar las apuestas que la promoción tenga en cuenta. Quien deposita más recibe más, pero también arriesga más de su bolsillo en el mismo movimiento. El cálculo correcto del valor esperado exige multiplicar el nominal por la probabilidad de que la promoción se quede a medias por caducidad, retirada anticipada o apuesta no contabilizada.
La segunda observación es que la mayoría de las cifras se pagan como freebet, no como dinero retirable. La diferencia es la que rompe el espejismo. Un saldo de bono que solo cuenta para apuestas dentro de un plazo corto, con cuota mínima, y que se pierde si no se agota, vale menos de lo que la cifra sugiere y a veces mucho menos. La regla práctica es dividir por dos o por tres la cifra anunciada para hacerse una idea del valor real esperado en un escenario promedio: el resto son condiciones que el operador sabe cumplir, pero que el apostante promedio no calcula antes de aceptar.
La tercera observación es que ningún operador publica el margen exacto de los mercados donde se cumple el rollover. Saber si el coste estadístico de cumplir los requisitos es alto o bajo exige comparar cuotas sobre los mismos eventos entre varias casas. Una diferencia del 5 % al 7 % en el margen acumulado cambia el balance total de la promoción. Lo que la página no puede suplir es ese cálculo —depende del programa real de cada usuario—, pero sí puede señalar dónde está el coste que las letras pequeñas no enseñan.
Winamax: el operador con la oferta más clara de reembolso en freebets
Winamax centra su oferta deportiva de bienvenida en una mecánica sencilla: devuelve el 150 % de las apuestas perdidas en freebets, hasta 150 €. El depósito mínimo que activa la promoción es 15 €, los depósitos inferiores no cuentan, y tampoco cuentan los ingresos por transferencia bancaria. La promoción solo computa apuestas realizadas en los treinta días siguientes al depósito, y las freebets correspondientes se abonan en las dos horas posteriores a la liquidación, con la cuenta verificada. El nombre WINAMAX, SA aparece en el registro DGOJ como titular de la licencia general «Apuestas» y de la singular de apuestas deportivas de contrapartida.
La cifra suena generosa comparada con un reembolso simple, pero hay que leer las condiciones. Un 150 % sobre pérdidas implica que el operador no devuelve solo lo perdido, sino una vez y media lo perdido —aunque hasta un tope—, lo que es más de lo que devuelven otras casas que reembolsan al 100 %. La contrapartida es que las freebets recibidas también son saldo no retirable, con su propio plazo y condiciones de uso, y que la promoción se acaba a los treinta días del depósito sin posibilidad de prórroga. Quien deposita para una sola jornada y no vuelve en un mes descubre que la oferta ya pasó; quien deposita con intención de probar varios deportes tiene un mes para ajustar el volumen. El veredicto depende del perfil: para alguien que va a depositar los 15 € mínimos y a probar dos o tres eventos sin prisa, la oferta se acerca a su tope; para quien deposita una cantidad mayor pensando en una sola apuesta perdida, el techo se alcanza antes. La clave es no confundir el porcentaje con el límite: el 150 % es la pendiente, los 150 € son la cima.
Retabet: bono del 100 % «ganes o pierdas» con condiciones por examinar
Retabet publica un bono de bienvenida del 100 % hasta 200 € con el primer depósito, recibido «ganes o pierdas». La marca opera bajo EKASA APUESTAS ONLINE, SA, titular de las licencias DGOJ. El término «ganes o pierdas» no es indiferente: significa que el operador devuelve una parte de lo apostado se gane o se pierda, no solo en el caso de pérdida. Es una formulación más generosa que la mayoría, aunque vuelve a estar condicionada por el rollover y por los términos específicos que el operador publica para esa promoción.
El detalle importante es que la cifra del 200 % superior —que tiene Jokerbet sobre el saldo— es teóricamente más alta, pero Retabet concreta mejor la estructura: «hasta» y «con el primer depósito» dan una idea del esfuerzo de apuesta necesario. En este tipo de ofertas, la pregunta práctica es a cuánto equivale el rollover, en qué plazo y con qué cuota mínima. Si esos tres elementos son favorables, el valor real sube; si son estrictos, baja incluso por debajo del de una simple freebet. La utilidad del bono depende de parámetros que la propia página no puede verificar línea por línea, y que el usuario debe consultar en los términos de la promoción antes de aceptarla. Lo que sí puede afirmar es que Retabet aparece en el registro DGOJ con la licencia correcta y con un modelo de oferta que presupone un compromiso de varios depósitos por parte del usuario, no una sola apuesta.
Bet777 y Jokerbet: dos modelos opuestos de lo «sin depósito»
Bet777 trabaja con freebets de saldo separado, válidas durante siete días salvo plazo distinto, y dedicadas exclusivamente a apuestas deportivas. Una freebet de 10 € a cuota 2,00 ganada devuelve 10 € en efectivo, descontado el nominal de la freebet. La marca está detrás de DIGITAL DISTRIBUTION MANAGEMENT IBÉRICA, SA, titular de las licencias necesarias. La transparencia del dato —cuánto vuelve exactamente al cobrar una freebet— es más alta que en marcas que solo prometen un «hasta».
Jokerbet, en el otro extremo, combina un bono de bienvenida del 200 % extra sobre el saldo con un bono de 30 € sin depósito por registrarse. La marca está en VERAMATIC ONLINE, SA. La primera cifra es la más alta del conjunto, y la segunda es una de las pocas que se ajustan literalmente al «sin depósito» del título de esta página. Las dos cifras tienen su contrapeso: el 200 % no viene con el rollover detallado en la página principal, y los 30 € no vienen con el plazo de uso. Una oferta sin depósito no significa una oferta sin condiciones de uso, y 30 € con rollover exigente pueden equivaler a 12 € o 15 € en promedio, igual que una freebet de mayor nominal con plazo corto.
La diferencia entre las dos estrategias —freebets transparentes vs. bonos opacos con cifra grande— es una buena muestra del mercado. Quien prefiere ver el cálculo exacto encuentra en Bet777 una de las exposiciones más claras. Quien prefiere la cifra alta en la cabecera y está dispuesto a leer la letra pequeña después encuentra en Jokerbet una oferta prominente.
Marca Apuestas: la excepción que justifica el matiz
Marca Apuestas no ofrece un bono de bienvenida en su casino online, según explica por la interpretación que hace del RD 958/2020 antes de la sentencia del Tribunal Supremo. La marca, del titular Casino Marbella Interactive, S.A, sí dispone de promociones de fidelidad para clientes registrados y activos: códigos promocionales en el perfil, apuestas gratis, devoluciones parciales, dinero acumulado y porcentajes sobre lo apostado. Su catálogo no encaja en la idea de «bono generoso de entrada», y el ejemplo sirve para mostrar cómo un operador con todas las licencias puede legítimamente declinar competir por la cabecera del banner.
El matiz que el caso aporta es importante. La sentencia del Tribunal Supremo anuló los apartados que sostenían la prohibición general, pero dejó intacto el derecho de cada operador a no ofrecer bienvenida alguna. Para el apostante, una casa con licencia que opta por promociones de continuidad en lugar de entrada es una casa con un perfil de cuenta más conservador y un coste promocional menor, no necesariamente una peor opción. Para quien busca cifra grande de bienvenida, simplemente no aparece en ese segmento. La mención se justifica porque Marca Apuestas es la única marca del grupo que cita expresamente el RD 958/2020 en sus condiciones; esa interpretación puede ser superada por la sentencia sin que la marca cambie su oferta. Quien compara lo que cada operador publica con lo que la ley dice encuentra justo este desfase.
Codere: 200 € al 50 % entre deportes y casino
Codere reparte su oferta de bienvenida en dos mitades: hasta 200 € en total, el 100 % del primer depósito al 50 % entre apuestas deportivas y casino. El titular es Codere Online, SAU. El enfoque «split» tiene sentido para una marca con catálogo híbrido: el apostante puro recibe menos porcentaje en su vertical (50 % en lugar de 100 % si depositara en una casa de apuestas pura), pero gana acceso a un casino con oferta propia. La doble vía también dobla el rollover implícito, porque cada mitad tiene sus propias condiciones.
Codere añade productos paralelos que en otras marcas son complementarios: Fantasy Codere (mánager con premios en freebets), atención al cliente 24/7, combinadas personalizadas con súper-aumentos, y streaming en esports. Para un usuario que mezcla verticales (apuesta deportiva y algo de casino ocasional), el reparto al 50 % simplifica la planificación. Para un apostante deportivo puro, la oferta deportiva es efectivamente la mitad de lo que otras marcas ofrecen por el mismo depósito. El valor depende del uso que se vaya a dar al saldo.
Olybet, Casino Gran Madrid y ZEbet: tres perfiles complementarios
Olybet, bajo SUERTIA INTERACTIVA, SA, publica un bono de hasta 100 € en deportes y otro aparte de hasta 500 € en casino. El reparto vertical es similar al de Codere en estructura, con la diferencia de que la cifra deportiva es la mitad. Quien combine deportes y casino puede ver el beneficio del saldo adicional de casino; quien solo juegue deportes obtendrá bastante menos que en otras marcas.
Casino Gran Madrid, bajo ESGAMING, SAU, opera con licencia DGOJ y menciona explícitamente la Ley 13/2011 en su información corporativa, sin detallar en sus páginas públicas el tipo de oferta de bienvenida que ofrecen otras marcas. La marca está orientada al casino y a la experiencia presencial del Casino Gran Madrid, con presencia limitada en deportes como vertical secundario. La ausencia de una oferta deportiva prominente no es un fallo de cumplimiento: es un reflejo de su modelo. Para el apostante puro, es una opción a comprobar si la casa cuenta con mercados decentes en su deporte, no una casa a elegir por su bono.
ZEbet, bajo ZEBETTING Y GAMING ESPAÑA, SA, publica un bono del 100 % hasta 100 €, pero solo para cuentas con más de treinta días de antigüedad y verificación documental completa. La cláusula de los treinta días es más estricta que el «depósito mínimo» habitual: no es un bono de bienvenida al uso, sino un premio a la fidelidad inicial. Para un usuario nuevo que esté recién registrado, la oferta no está disponible. Quien llegue a una casa con licencia pensando en una bienvenida rápida tiene que esperar un mes desde la apertura de la cuenta antes de poder activar esta promoción, o buscarla en otra marca.
888sport y otros operadores con deportes complementarios
888sport ofrece 10 € en apuestas gratis al registrarse para usuarios elegibles (dos boletos de 5 €), junto con un reembolso del 100 % hasta 100 € en forma de freebet si la primera apuesta con dinero real pierde. La combinación de «algo por registrarte» con «algo si pierdes la primera» cubre los dos escenarios típicos del apostante primerizo. La mecánica también ofrece cash out (Cobrar Mi Apuesta), bet builder (Combipartido), combinadas con aumento de cuota (Combi Aumento) y la opción 2 Arriba en partidos de fútbol elegibles.
Hay operadores fuera de esta tabla que también son DGOJ y ofrecen mecánica deportiva. Admiral, por ejemplo, publica Profit Boost, Odds Boost y apuesta gratuita como promociones estándar, esta última con devolución solo de la ganancia neta. bet365 incluye streaming de fútbol, NBA y UFC, y su función Superaumento en mercados seleccionados. Versus opera bajo Versus Online, S.A, exige mayoría de edad en su app y dispone de licencia singular. 1xBet ES, operada por Wagerfair S.A, ofrece apuestas prepartido y en directo con transmisiones en vivo dentro de la plataforma. William Hill combina Crear#MiApuesta (bet builder, también en directo) con Crear#MiApuesta EXTRA (boosts de hasta el 50 %) y un reembolso en freebet de hasta 150 € si la primera apuesta pierde. Sportium duplica el primer depósito con un segundo depósito adicional hasta 200 € gratis. Cada uno cumple con la LRJ y elige su propio catálogo.
La tabla anterior se ha centrado en las marcas que el plan de cobertura de esta página prioriza; las que quedan fuera existen, tienen licencia y son opciones reales para quien quiera comparar antes de decidir. No son de segunda fila por estar ausentes de la tabla; están en segundo plano porque el foco de esta página es el «sin depósito» y la «bienvenida», y su mecánica es complementaria.
Verificación de licencias: lo que el registro de la DGOJ sí garantiza
Antes de depositar en cualquier casa, conviene dedicar diez minutos a tres comprobaciones en ordenacionjuego.es. La primera, que el dominio desde el que se juega sea exactamente uno de los asociados al titular de la licencia: las páginas de los operadores suelen publicar el dominio principal, y el registro cruza esa información. La segunda, que el tipo de licencia singular («Apuestas deportivas de contrapartida», por ejemplo) sea exactamente la que la casa está ofreciendo: una licencia de casino no habilita para apuestas deportivas, aunque la marca tenga las dos modalidades. La tercera, que la fecha de validez de la licencia no esté vencida: el registro la muestra, junto con el plazo de renovación.
En el caso de los operadores de esta página, los números concretos que LeoVegas publica —369/GA/1081 para la general y 482/ADC/1081 para la singular— son la referencia interna del operador, tal como aparece en su página de la App Store. La presencia simultánea de los dos códigos no es la prueba operativa de la licencia; la prueba operativa está en el registro DGOJ, que es donde se cruzan estos códigos con el estado real de cada autorización. Quien quiera reproducir la verificación de LeoVegas debe buscar por titular (LeoEsp S.A.) o por dominio (su dominio oficial), no por la marca comercial —el titular no siempre lleva el nombre con el que el operador se publicita—.
Una nota complementaria: el registro DGOJ no enumera expresamente el «sin depósito» como categoría promocional. Esa etiqueta es de marketing. Lo que el regulador enumera son licencias, titulares y dominios. La etiqueta publicitaria puede coincidir o no con lo que el operador ofrece realmente, y por eso la verificación no termina en la página DGOJ: empieza ahí y termina en los términos y condiciones del operador.
Qué se juega quien se salta el mercado regulado
Una búsqueda rápida en cualquier comparador devuelve docenas de marcas con bonos de bienvenida que duplican o triplican las cifras del mercado regulado. La razón no es generosidad: esas marcas no operan con licencia DGOJ, no tributan en España, no aplican la LRJ ni sus reglamentos, y no están obligadas a las verificaciones de identidad, los límites de depósito, el RGIAJ ni la supervisión del regulador. La oferta más vistosa es la que muestra más margen para no cumplir.
Para el apostante, las consecuencias de operar en una plataforma no autorizada son tres. Primera: la DGOJ ordena el bloqueo del sitio y de los flujos de pago, y la orden incluye a pasarelas y entidades bancarias españolas; una retirada procesada antes del bloqueo puede quedar atrapada en un limbo, y una apuesta realizada después del bloqueo carece de protección. Segunda: no existe tutela del regulador español sobre el dinero depositado; cualquier disputa se resuelve ante el regulador del país de origen (Curaçao o Malta, en los casos más comunes) o ante un tribunal civil, con el coste y la lentitud que eso implica. Tercera: la propia definición del mercado de la oferta cambia —no hay verificación de edad robusta, no hay RGIAJ, no hay límites de depósito conjuntos— lo que convierte a las plataformas offshore en un espacio de riesgo elevado para el perfil de jugador con indicadores problemáticos. Una «ganancia fácil» en una plataforma sin licencia termina, en demasiados casos, en una pérdida que tampoco tiene a quién reclamar.
Quien busca lo que las plataformas con licencia no pueden ofrecer encuentra una contradicción: la oferta más cara publicitariamente suele ser la oferta menos protegida en la práctica. Las comparaciones honestas entre las dos esferas —regulada y offshore— rara vez se hacen en los propios comparadores offshore, que en muchos casos son operadores sin licencia disfrazados de información neutral. El consejo operativo es simple: si un comparador no distingue claramente entre operadores con licencia y sin licencia, no es un comparador, es un escaparate de una de las dos partes.
¿Cuánto queda en el bolsillo después de una promoción?
El ejercicio final que el apostante debe hacerse es el que compara la cifra publicitada con el valor que termina en su cuenta. Para una freebet, el valor esperado es una fracción del nominal. Para un bono con rollover, el valor esperado es la cifra publicitada menos el coste estadístico de cumplir el rollover en los mercados disponibles —un cálculo que depende del programa, del plazo y de las cuotas mínimas—. Para una promoción «ganes o pierdas» con cifras porcentuales altas, el valor se acerca al nominal solo en perfiles que pierden lo justo y no dejan caducar la oferta.
Las cifras concretas que el lector necesita para tomar una decisión son tres. Primera, el rollover exacto en formato «x veces el bono sobre el depósito mínimo o sobre el bono». Segunda, la cuota mínima de las apuestas que cuentan. Tercera, el plazo en días durante el cual se puede cumplir el rollover. Sin esas tres cifras no existe comparación posible entre ofertas: una «200 %» con rollover x40 y cuota 2,00 a 7 días es incomparable con una «100 %» con rollover x5 y cuota 1,50 a 30 días. Compararlas por la cifra grande es comparar dos coches por el precio de la etiqueta sin mirar el motor.
El valor esperado real rara vez supera el tercio del nominal publicitado en ofertas con rollover estándar. En ofertas con rollover ligero o sin rollover, puede acercarse a la mitad. Lo que nunca supera es la propia cifra publicitada, porque el operador no está regalando: está prestando una cantidad con condiciones que recortan el valor de vuelta. Quien compare ofertas sobre la base del nominal publicitario está comparando pies de foto, no ofertas.
Lo que el apostante debe llevarse de esta lectura
Tres ideas recorren toda la página y se imponen como conclusiones operativas.
La primera es que «sin depósito» en el mercado regulado en España es una etiqueta, y la oferta real bajo ella es pequeña, condicionada y no retirable por sí misma. Quien busca una entrada libre al mercado con un mínimo de fricción la encuentra: las cifras son modestas (entre 5 € y 30 € en los ejemplos recogidos), y la lectura del valor esperado sugiere que esas cifras se quedan, en promedio, en una fracción menor. La gracia de aceptarlas no es su tamaño, sino su papel como banco de pruebas para una cuenta que se piensa mantener, no como dinero que se espera retirar de inmediato.
La segunda es que el cumplimiento normativo —licencias, RGIAJ, límites de depósito, fiscalidad, verificación de identidad— no es un costepublicitario del regulador: es la única razón por la que el jugador que pierde tiene protección, la única razón por la que el jugador con dependencia tiene barreras de salida, y la única razón por la que el jugador profesional tiene previsibilidad sobre cómo tributa y cobra. Una plataforma sin licencia ofrece más por menos letra pequeña, pero no ofrece menos letra pequeña por más letra grande: ofrece menos letra grande en total.
La tercera es que la decisión práctica más rentable que un apostante puede hacer es verificar la licencia DGOJ antes de cualquier otra cosa. Diez minutos en el registro ahorran disgustos en el cobro, en la tributación y en la identificación de lo que se acepta cuando se hace clic en una promoción. El resto —comparar rollover, leer términos, calcular valor esperado— es trabajo necesario pero viene detrás de esa primera verificación.
Una casa con licencia DGOJ es una casa con reglas, y las reglas son el precio que paga el operador por operar y el coste que paga el jugador por estar protegido. Quien prefiera operar sin reglas puede hacerlo, pero sabe a qué renuncia. Quien prefiera operar con reglas puede comparar objetivamente entre las que el regulador autoriza, y eso es lo que las páginas siguientes intentan facilitar.
Preguntas frecuentes
¿Pueden las casas de apuestas con licencia DGOJ ofrecer bonos de bienvenida hoy?
Sí, porque la sentencia 527/2024 del Tribunal Supremo anuló los apartados del RD 958/2020 que prohibían esas promociones a nuevos clientes. Lo que sigue prohibido es dirigirlas a personasautoexcluidas, en autoexclusión o marcadas como de riesgo; presentarlas como gratuitas cuando no lo son; o lanzar ofertas personalizadas en los treinta días posteriores a una subida del límite de depósito.
¿Qué son el rollover y la cuota mínima en una promoción de bienvenida?
El rollover es el número de veces que el bono (o el bono más el depósito) debe apostarse antes de que el saldo se convierta en retirable. La cuota mínima es el umbral por debajo del cual las apuestas no cuentan para el rollover, una exigencia que descarta los mercados de margen bajo. Juntas, ambas cifras definen el coste real de la promoción.
¿Por qué una apuesta gratuita no devuelve el importe de la apuesta junto con la ganancia?
Porque la freebet es un saldo separado no retirable, y al ganar el operador devuelve solo la ganancia neta, descontando el nominal de la freebet. Una freebet de 10 € a cuota 2,00 ganada devuelve 10 € en efectivo, no 20 €. Esa mecánica explica que el valor esperado de una freebet sea siempre inferior a su nominal.
¿Cómo verifico que una casa de apuestas tiene licencia de la DGOJ?
Consultando el registro público en ordenacionjuego.es por nombre del titular o por dominio. La presencia simultánea de la licencia general «Apuestas» y de la singular «Apuestas deportivas de contrapartida» confirma que la casa puede ofrecer apuestas deportivas de contrapartida a residentes en España. La verificación se cierra leyendo los términos del operador para la promoción concreta.
¿Tributan en el IRPF las ganancias de apuestas deportivas?
Sí, como ganancias patrimoniales integradas en la base general del IRPF, y las pérdidas compensan solo hasta el límite de las ganancias obtenidas en el juego en el mismo ejercicio. La tributación efectiva depende de la situación personal del declarante, así que la recomendación operativa es consultar a un asesor fiscal.
¿Qué límites de depósito aplican hoy a una casa con licencia en España?
Los topes por operador son 600 € al día, 1.500 € a la semana y 3.000 € al mes. Bajarlos surte efecto inmediato; subirlos exige superar el test de juego más seguro de la DGOJ y no haber mostrado indicadores de riesgo en los tres meses anteriores, con tres días de espera y tres meses de cuarentena entre subidas. A partir del 25 de marzo de 2027, aproximadamente, entrarán en vigor límites conjuntos entre todos los operadores con licencia.
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